Cómo desconectarte en casa

La cuarentena sigue, y aunque se han hecho varias tentativas de reapertura, lo cierto es que todavía nuestras posibilidades de movimiento y reunión están bastante restringidas. Así las cosas, es importante encontrar alternativas de desconexión y relajación aunque sea en casa.

El movimiento forma parte importante de ese proceso de desconexión y relajación. Según expertos, cuando sentimos ansiedad o pánico, mover el cuerpo puede ser una de nuestras primeras líneas de defensa.

Tomar clases en línea de lo que sea puede darte esa opción de conectar con otras personas y seguir en movimiento. Aunque no es exactamente igual que estar presencial, las clases en línea pueden ser una forma de manejar el estrés de estar encerrados en casa.

Claro, no hay nada como salir a dar una caminata a algún lugar con árboles o a mirar el atardecer desde otro punto para volver a encontrar nuestro centro.

Otra opción para desconectarte y reenfocar energías sin tener que ir a un lugar físico es hacer una meditación guiada. Hay muchas disponibles en YouTube, así como aplicaciones como Calm y Headspace.

Recuerda también que de vez en cuando debes tomarte un descanso de las redes sociales. Cuando de verdad quieras desconectarte, borra las aplicaciones de redes sociales de tu teléfono. Siempre puedes volverlas a descargar y conectarte a tu cuenta fácilmente sin perder nada. Esta es una opción útil para aquellos de nosotros a los que se nos hace difícil resistir la tentación de abrir estas aplicaciones en cualquier momento. Aprovecha para llamar a alguien con quien no hablas hace tiempo, leer un buen libro o salir a pasear (de forma segura, claro está).

Proponte aprender algo nuevo: una receta, una destreza como tejer o coser o a tomar fotos. Hay muchos tutoriales gratuitos en Internet. Puedes crear tus propios proyectos, como hacer una falda o un vestido, hacer una colección de fotos de la naturaleza, etc.

Finalmente, ¡desahógate! Llevar un diario puede ser una forma buenísima de catarsis. No tienes que ser un gran escritor. Tu diario puede ser tu espacio de desahogo. Otra forma de desahogarse de forma creativa es a través del collage. Si tienes acceso a revistas viejas en casa, esta puede ser una excelente manera de desahogarte creando y cultivar la creatividad de otra manera.

Empodera tus caderas durante el mes de julio

Este año nos tiene a todos virados, y el que más o el que menos, todos hemos tenido que lidiar con grandes retos. Los terremotos en Puerto Rico a principios de año, la pandemia de Covid-19, la violencia policíaca en Estados Unidos y las protestas contra las políticas racistas y la injusticia social se han combinado para crear un ambiente de incertidumbre y temor.

En esta coyuntura, resulta difícil mantenernos concentrados en nuestros objetivos. Confieso que no siempre siento deseos de levantarme a seguir luchando. Pero lo que más me motiva es la comunidad de la que formo parte gracias a Almacén 63. Aparte de una oportunidad de reinventarnos y llegar a más personas, nuestras clases en línea me llenan de esperanza y alegría porque me permiten mantenerme conectada con personas que quiero y admiro.

Durante el mes de julio hemos tomado de continuar con nuestra oferta de clases en lugar de tomarnos un descanso veraniego. Queremos seguir conectando con ustedes, y teniendo esos ratitos de sosiego juntas que, aunque con sus retos e imperfecciones (porque la plataforma Zoom no es perfecta), nos brindan un momento de pausa, movimiento y conexión.

Este próximo mes, seguiremos con ustedes con nuestras clases de bellydance y twerk del 29 de junio hasta el 23 de julio.

Para ver las descripciones de los cursos y registrarte y pagar completamente en línea accede aquí.

Supera tu miedo al baile

Si puedes mover el cuerpo, puedes bailar.

Nunca olvidaré mi primera clase de danza del vientre. Fue hace quince años mientras cursaba mi semestre de intercambio en Francia. La instructora era una chica alemana que llevaba varios años estudiando danza árabe y nos propuso darnos una clase gratis para pasar las tardes. Aunque desde hacía años había soñado con aprender danza árabe, nunca había podido costear las clases, por lo que no lo pensé dos veces para decir que sí.

Regresé a casa con los pasos que había aprendido y seguí practicando otros que veía en videos. Cinco años después, en 2010, empecé con mi entrenamiento formalmente, en California, durante mi primer año de maestría.

En aquella época no me consideraba una bailarina. El término “bailarina” me parecía un concepto alejado de mí, reservado solo para las bailarinas de ballet profesionales y personas que tenían un tipo de cuerpo específico. Claro, como puertorriqueña, siempre había bailado. Pero no era bailarina como tal. De hecho, en mi mente, era lo más alejado que podría haber de un bailarín. Me sentía torpe, no tenía coordinación y no cabía en un leotardo. Simplemente disfrutaba de bailar en las fiestas y encerrada en mi cuarto.

Ya han pasado diez años y desde ese entonces nunca he parado. Tan pronto empecé a estudiar seriamente, la danza árabe se apoderó de mí y transformó mi vida. Aún así, tardé muchos años en considerarme una bailarina.

Después de una década de formación como bailarina adulta, varios años de bailar en escenarios y un par dando clases, una de las mayores lecciones que he aprendido es que la danza no está reservada para un subconjunto dotado de la población, sino que es de todos.

Tampoco tienes que tener “talento innato”. Aún si no bailas desde niño, la danza puede beneficiarte. Al igual que con todo, solo hace falta comprometerse y llegar a las clases. Aquí te dejo algunas sugerencias para superar tu miedo al baile.

  1. A NADIE le sale bien desde el primer día.

Claro, aunque algunas personas parecen tener un don natural para algunas cosas, con el tiempo verás que sin constancia y disciplina el talento natural tiene sus límites. Una persona que llegue siempre a clase y practique en casa llegará más lejos que una persona con un don natural que casi nunca entrena. Regálate la oportunidad de sorprenderte a ti mismx.

  1. Mantén vivo tu espíritu de curiosidad. 

Aprender un nuevo estilo de baile, aún si ya eres movedor, es una oportunidad de aprender cómo mover el cuerpo desde cero. Tan pronto entres por la puerta, llega con la mentalidad de aprender y ponte en el lugar de un niño que aprende a caminar. La curiosidad nos permite sentir asombro y el asombro nos aporta alegría por las cosas pequeñas.

  1. Busca una clase para tu nivel.

Si nunca has tomado ballet, busca una clase de ballet para adultos principiantes (si eres adulto). Y lo mismo se aplica a todo lo demás: busca una clase básica y, si es posible, únete a un grupo que esté empezando. Otra opción es preguntarles a tus instructores cómo puedes ponerte al día o incluso tal vez tomar una o dos sesiones particulares en lo que alcanzas al resto del grupo.

  1. Sé consciente de cuáles son tus objetivos.

Tomar clases de baile no es solo para aquellos que quieran ser bailarines profesionales. Uno puede ser un aficionado de toda la vida. La danza consiste en mucho más que solo aprender una destreza: se trata de una oportunidad de socializar, de conocer a personas de todo tipo, de aprender sobre otra cultura e incluso de practicar tus destrezas del idioma (por ejemplo, si estás en otro país) de una forma distinta.

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Foto de Anna Shvets en Pexels.com

  1. Ve pasito a pasito.

Si te sale algún paso, pide ayuda para llevarlo a pasos más básicos y empieza por ahí. La regresión es sumamente importante en cualquier disciplina. A veces hay que ir para atrás para poder continuar hacia adelante. Quítale los brazos, practícalo a un ritmo más lento hasta desarrollar la memoria muscular y después añádale las cosas más complejas.

  1. Céntrate en los beneficios.

Como mencioné, una clase de baile es una oportunidad de socializar con distintos tipos de personas en un contexto diferente. La danza también ayuda a adquirir destrezas para resolver problemas y pensar de manera creativa, todo mientras nos ejercitamos.

  1. No te tomes siempre tan en serio.

Algunos bailes hacen que tengamos que mover el cuerpo de formas que nos pueden parecer extrañísimas. Pero desarrollarás consciencia de muchas partes del cuerpo que ni sabías que tenías. (¡Dile hola al piso pélvico!) Puede ser que te sientas ridículo. Sin embargo, al practicar las distintas posiciones tendrás una gama de movimiento mucho más amplia y esto es sumamente saludable.

  1. Integra los pasos en tu vida diaria.

No siempre tienes que sacar una o dos horas para practicar los pasos. Lo lindo de la danza es que puedes poner música y dar algunos pasos mientras lavas los platos, caminas por la casa o pasas la aspiradora. Puedes practicar algunos ejercicios mientras ves la televisión o en tus descansos del trabajo. ¡Ponte creativo!

El baile es mucho más que saltar por el aire o hacer un «split». Se trata también de entender el cuerpo mejor, conocer sus límites y posibilidades. Se trata de disfrutar del momento, no importa dónde nos encontremos.

¡Chequea nuestro horario de clases virtuales!

***AVISO IMPORTANTE: Recuerda consultar con tu profesional de la salud antes de iniciar una rutina de movimiento nueva.

¿Quieres, pero tienes miedo?

¿Te interesa aprender un baile, pero tienes miedo de ir a una clase? Con frecuencia escucho a personas decir que les interesa tomar alguna clase de baile, pero no se atreven. «Es que no tengo coordinación» o «no soy flexible» o «no tengo ritmo».

La realidad es que, si no tienes algún impedimento físico que limite tus movimientos, existen muchas razones para superar ese miedo:

  • La danza expande tu capacidad de movimiento. La gama de movimientos que solemos realizar en la vida diaria se limita por lo general a caminar, estar sentados, estirarnos, estar echados y, en algunos casos, correr. La «dieta» de movimiento de las personas que no practican ninguna disciplina física es muy limitada. Con el tiempo, entramos en hábitos y patrones posturales que nos van quitando movilidad y, a la larga, nos hacen más propensos a lastimarnos.
  • La danza te permite socializar. Entrar a una clase de baile (¡aunque sea online!) te permite conocer personas nuevas con otros estilos de vida e intereses distintos. Esto te permite enriquecer tu red social, lo cual es muy positivo para tu calidad de vida.
  • Expande tu mente. Del punto anterior se desprende que al conocer personas con distintos estilos de vida y de distintas edades te vas a exponer a otras perspectivas, y esto te da más empatía y conocimiento. Asimismo, aprender un baile a menudo viene acompañado de aprender algo de la cultura en que se desarrolló el baile. Y si es un baile de tu propia cultura (como la salsa o la bomba, en el caso de Puerto Rico), ¡te compenetras más con tu propia cultura! Bailar es otra forma de conocer otros países y otros mundos.
  • Te ayuda a romper con la rutina. Aún si eres alguien que visita el gimnasio o realiza alguna otra disciplina física, tomar una clase de baile a la semana te ayuda con tu entrenamiento físico general y te permite romper con la rutina a fin de mantenerte motivado.

Aprender un baile es como aprender cualquier otra cosa: al principio no nos va a salir bien. Olvídate de las ideas sobre personas con «talento natural». La danza es para todos.

Es sumamente importante recordarte que debes consultar a tu médico antes de iniciar alguna rutina de movimiento nueva para que te dé el visto bueno, sobre todo si tienes alguna afección que pudiera verse afectada por el movimiento.

Recuerda que durante esta época de cuarentena Almacén 63 sigue ofreciendo sus clases de bellydance en línea a través de la plataforma Zoom. Contamos además con una clase de twerk conditioning y yoga restaurativa. ¡Chequea los horarios aquí!

Cómo desconectarte en casa

La cuarentena sigue, y aunque se han hecho varias tentativas de reapertura, lo cierto es que todavía nuestras posibilidades de movimiento y reunión están bastante restringidas. Así las cosas, es importante encontrar alternativas de desconexión y relajación aunque sea en casa. El movimiento forma parte importante de ese proceso de desconexión y relajación. Según expertos,Sigue leyendo «Cómo desconectarte en casa»

Supera tu miedo al baile

Si puedes mover el cuerpo, puedes bailar. Nunca olvidaré mi primera clase de danza del vientre. Fue hace quince años mientras cursaba mi semestre de intercambio en Francia. La instructora era una chica alemana que llevaba varios años estudiando danza árabe y nos propuso darnos una clase gratis para pasar las tardes. Aunque desde hacíaSigue leyendo «Supera tu miedo al baile»

¿Qué estamos haciendo durante la cuarentena?

La misión y visión de Almacén 63 se fundamentan en el concepto de ACCESO.

-ACCESO a clases y talleres.

-ACCESO a espacio de entrenamiento y creación.

-ACCESO a espacios de presentación y conexión entre la comunidad artística.

El acceso se refiere tanto a lo económico como a la facilidad de uso. Es decir, el espacio está disponible para artistas, instructores, coreógrafos, creadores y estudiantes sin demasiado protocolo, pues se busca eliminar en lo posible las barreras que muchas veces nos impiden tomar una clase, asistir a presentaciones de arte o alquilar espacio para crear una pieza o desarrollar un proyecto.

Esta cuarentena ha sido bastante complicada para todos y nos ha retado en todas nuestras facetas: como empleados, como artistas, como padres, como ciudadanos. Para los espacios como el nuestro ha supuesto tanto un reto como una oportunidad: aunque hemos tenido que cerrar nuestras puertas, nos ha obligado a reforzar y expandir nuestra presencia virtual.

  1. Entrevistas con bailarines y emprendedores

Desde la segunda semana de cuarentena, hemos estado realizando entrevistas por Instagram Live con bailarines, artistas y emprendedores para escuchar sus perspectivas y su experiencia con la cuarentena. ¿Cómo les ha afectado este período en que han tenido que poner en pausa sus proyectos? ¿Cómo han podido reinventarse? ¿Qué análisis hacen de la situación que estamos viviendo? Las entrevistas se anuncian en nuestros Stories.

2. Clases virtuales por Zoom

Cada semana, continuamos con nuestras clases regulares de danza árabe para estudiantes actuales y nuevos. También estamos añadiendo poco a poco otras opciones, como twerk o yoga. ¡Únete! Las clases son económicas y en diversidad de horarios para que puedas aprovechar aunque sea una. La danza árabe es una excelente forma de hacer ejercicio y desarrollar la movilidad y la fluidez al mismo tiempo que fortaleces todo el cuerpo. Además, ¡la pasamos brutal en esas clases!

Puedes chequear los horarios aquí.

3. Canal de YouTube

Hace un par de semanas, inauguré nuestro nuevo canal de YouTube con el programa Por Amor al Arte, un espacio para conversar sobre temas relacionados con el arte, el proceso creativo, el trabajo y el emprendimiento. ¡Mira el primer episodio!

4. Boletín semanal

Todos los lunes compartiremos con nuestros suscriptores un resumen de noticias con anuncios y sugerencias para hacer que la cuarentena sea más llevadera. ¡Suscríbete aquí!

Donativos

A más de un mes de empezada la cuarentena en Puerto Rico, aún no sabemos cuándo podremos reabrir las puertas. Seguimos teniendo nuestros compromisos de pago de alquiler y remuneración de los instructores. Aunque hacemos este trabajo con amor, deseamos asegurarnos de que, llegado el momento, podamos reabrir nuestro espacio para recibirlos a todos nuevamente. Es por eso que solicitamos tu apoyo.

¿Cómo puedes apoyar?

-Tomando clases virtuales.

-Compartiendo nuestro contenido en las redes sociales con otras personas.

-Siguiéndonos en las redes y suscribiéndote a nuestro canal de YouTube.

-Haciéndonos un donativo. Hay dos formas de donar:

            -Aporta un donativo en nuestro GoFundMe.

-Envíanos un donativo individual por PayPal a ebfigueroa@gmail.com o por ATH Móvil al 787-3497-911.

Cualquier cantidad nos ayuda. Cada aportación, aunque sea de $1, se suma.